FÚTBOL & NEGOCIOS

Fuga de talentos argentinos

La Argentina superó a Brasil y es el mayor exportador de jugadores de América Latina.

Un estudio conjunto efectuado por Gerardo Molina Company Latin America  & Euromericas Sport Marketing, de reciente aparición en Europa, midió la cantidad de jugadores vendidos a Europa desde la Argentina y Brasil en  el cierre del período 2010. 

 
Los resultados arrojan que la venta de jugadores argentinos transferidos a Europa en este periodo creció en un 825%: no es una realidad sorpresiva sino el resultado de un crecimiento sistemático que aumento, de manera exponencial en la última década.   
 
La Argentina exporto 2.204 jugadores al exterior de ese total, el 82,2% fueron a jugar a los clubes de las 6 ligas mas importantes de Europa: España, Inglaterra, Alemania, Italia, Francia y Holanda, en tanto el 17,5 % se establecieron en las competencias de Rusia, Ucrania, Turquía, Rumania, Grecia, Portugal, Suiza,  con un crecimiento del 3% de los Emiratos Árabes. 
 
Brasil exportó en el mismo periodo 1.374 jugadores, de los cuales el 78.4% participaron de los mismas ligas en Europa. Según los registros de la Asociación del Futbol Argentino (AFA) y la confederación Brasileña de Futbol (CBF) y el grupo de investigación de Euromericas Research Sport Marketing.Worlwide, cuyo director es Gerardo Molina. 
 
Molina resalta: "Los clubes argentinos  no pueden competir económicamente con los millonarios presupuestos con que cuentan las estructura de los equipos de Europa, este es el pensamiento de los mas de 800 dirigentes deportivos de los clubes de primera división de la Argentina, Brasil y los dueños de las escuelas y académicas de futbol privadas que funcionan en esos países, encuestados para nuestro informe”. 
 
"En el país del tango se cree imposible generar en el corto plazo una estrategia local para retener a los mejores jóvenes talentos y evitar que emigren al exterior, dado que ello traería la quiebra de las entidades deportivas", agregó. 

Molina enfatiza: “En la Argentina y Brasil, la venta de jugadores es el principal activo, superando en todos los casos los valores de los ingresos provenientes de la generación de planes de Marketing, Deportivo, Patrocinios y Publicidad e Imagen de los deportistas, es decir vender jugadores supera los recursos que los clubes consiguen por derechos de TV, Merchandising, Licencias y Entradas a los partidos en los estadios”.

El informe amplia este concepto: "La cuestión crucial es no poder ofrecer sueldos competitivos mundialmente, por eso lo que sucede automáticamente es que los mejores jugadores pasen naturalmente a formar parte de los equipos europeos en sus cuerpos técnicos, en sus canteras. En el circuito de las exportaciones existen empresas intermediarias y agentes que representan a los deportistas, siendo los mismos la parte crucial de un verdadero negocio”.

Clubes, academias y agencias venden, de manera individual y en muchos casos en sociedad, los derechos federativos y comerciales de los jugadores más jóvenes, por ejemplo; el promedio de edad en la Argentina se sitúa entre los 16 a 19 años de edad, mientras que en Brasil es de entre 14 y 19 años, es de destacar que muchos de los jugadores son transferidos sin ni siquiera haber debutado en la 1ra. división del fútbol. Dice Gerardo Molina.

Esta situación genera mayores ingresos pero van en desmedro de una pérdida de calidad y competitividad. Esto modelo se replica desde Argentina y Brasil a toda América Latina. Esto se acentúa, en paralelo, si vemos que los derechos de transmisión del fútbol en la Argentina están en manos del Estado, en donde no se permite ningún tipo de comercialización del producto futbol. La liga solo recibe propaganda gubernamental, en donde esta vedado todo tipo de acceso del capital privado en publicidad.

Molina explica: “Como resultado de esta situación, el campeonato argentino fue perdiendo atractivo, lo cual provoco que los seguidores de los equipos y amantes del futbol argentino hayan consumido en 2010 un 68% más de fútbol español, ingles e italiano, en relación al año 2009. Los jugadores deberían ser considerados por los clubes como un costo de inversión que genere mejores servicios para los fans e hinchas y no como un activo directo de exportación”.

"Esa regulación es la gran asignatura pendiente, si lo que se pretende es el desarrollo de una industria deportiva competitiva, inclusiva y generadora de empleos”, concluye el extenso informe.

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