Soy argentino y no vivo en ese hermoso país. Este problema cunde por toda latinoamérica y es una amenaza en todo sentido. Soy solidario con este usuario y me uno a su indignación. Yo vivo en Venezuela, específicamente en la ciudad de Valencia. Para nosotros se ha vuelto una tortura ir al centro de la ciudad a realizar compras o trámites. Debemos transitar por las avenidas debido a que estos manteros o "agentes de la economía informal" ocupan las aceras obstaculizando el paso peatonal. Más allá de las pérdidas que ocasionan al comercio formal, se vuelven un foco de generación de todo tipo de delincuencia sin contar las condiciones infrahumanas a las que someten a sus hijos pequeños.
Para mí, ésto es la patética expresión de un estado que no es capaz de generar trabajo digno para sus ciudadanos, haciendo la vista gorda y mirando para otro lado.
Por este camino no vamos a ningún lado. El desarrollo cada día está más lejos y, día a día, los conflictos sociales crecen alentados por estos líderes populistas del siglo XXI. Nosotros podemos cambiar ésto en la medida que tomemos conciencia y propulsemos la construcción de una sociedad basada en valores y principios morales, ampliamente convalidados por la historia de la humanidad y con resultados prácticos comprobables y medibles en países que dejaron atrás sus complejos y tomaron el camino del desarrollo.
Saludos.
Carlos M. L.








