COVELIA Y OTROS

Mientras Moyano bloquea a Clarín, durísimo contraataque

Hugo Moyano apesta a investigación judicial en marcha, por varios frentes. Todo indica que su vasto poder tambalea sin Néstor Kirchner: Cristina no le garantiza más y mejor protección y los chanchullos asoman, en el marco de una disputa de largo tiempo con Clarín y La Nación por la distribución de diarios y revistas.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Demasiada avaricia la de Hugo Moyano. Esa obsesión por controlar todo negocio sobre ruedas lo ha llevado hasta lugares de imposible retorno.

El negocio de la recolección de residuos en el Gran Buenos Aires es el origen de sus diferencias insalvables con los intendentes municipales, y no hay duda de que ganarán los jefes distritales.

El negocio de la distribución de diarios y revistas es el origen de sus diferencias con los diarios Clarín y La Nación, y ganarán ambas empresas editoriales, ¿qué duda cabe?

El interrogante hoy día se circunscribe a las condiciones y extensión del ocaso de Moyano.

Demostración de sus dificultades es la coyuntura de Covelia, empresa de recolección de residuos gerenciada por Ricardo Ruben Depresbiteris, cuyo rostro casi ningún intendente conoce porque todo lo que se refiere a Covelia lo negocian o Hugo o Pablo Moyano.

Covelia recoleta residuos en San Miguel, Merlo, Lomas de Zamora, Lanús, San Martín, Escobar, Bahía Blanca, Quilmes, Esteban Echeverría, Tres de Febrero, Pinamar y el Partido de la Costa.

Fue fundada en 1999 por Marcelo Arenales, un hombre humilde que vive a orillas del Riachuelo y es afiliado al gremio de camioneros que lidera Hugo Moyano.

Covelia hasta que se quedó con el negocio de Daniel Lalín, de reparto de lácteos para el plan 'Más Vida'.

Y Daniel Scioli cerró filas con Moyano cuando le pagó lo que le negaba a Lalín, y le rebajó el pago de ingresos brutos a las empresas recolectoras de basura (1,5% de alícuota en lugar del 3%).

Depresbiteris se limita a ofrecer champagne, dicen, a sus ocasionales visitantes.

Daniel Santoro en el diario Clarín:

"(...) Según documentos a los que accedió Clarín en exclusiva en fuentes empresarias, el 25 de septiembre de 2005, Covelia firmó un acuerdo reservado con la sociedad Down Stream Company S.A.

En ese contrato se establece que Covelia le devolverá a Down Stream US$ 1.3273.723, con un interés anual del 4%, en dos cuotas de US$ 783.540 y US$ 783.540. Las vinculaciones entre Covelia y su acreedora son particulares e intrigantes. Ambas sociedades tienen un mismo domicilio alternativo: Tucumán 810, piso 1, en la ciudad de Buenos Aires.

Según los registros del ANSES, uno de los directores de Down Stream es Christian Gitto, empleado de Covelia. “Es gerente de operaciones. Desconozco sus vinculaciones con Down Stream, lo que sí te puedo decir es que Gitto realizó y realiza gestiones comerciales de diferente índole, inclusive financieras”, remarcó a este diario Pablo Parejas, contador de Covelia.

Un año después de ese contrato representantes de ambas empresas se vuelven a reunir para acordar el cumplimiento del primer contrato. Tiempo después, el 15 de diciembre de 2006, Down Stream envió una carta a la División de Fiscalización N°2 Reg. Microcentro de la AFIP.

En ese texto, Down Stream informa la operatoria entre las firmas Trinity Fair S.A, radicada en Uruguay y Covelia. Se detalla que Trinity Fair “con fines de inversión” efectuó a través de un agente de bolsa “transferencias de dinero” a la firma Down Stream en “carácter de aportes irrevocables”.

Según distintas actas de directorio a las que pudo acceder este diario, uno de los accionistas de Stream sería Ariel Vaccher, socio de Gitto y actual vicepresidente de Covelia, luego de ocupar el cargo de jefe administrativo de la empresa. “Vaccher es uno de los financistas de Covelia. También es dueño de una financiera y una agencia de cambio”, confirmaron a Clarín fuentes de la empresa. Entre 2001 y 2006, según el libro de actas de Down Stream, esta empresa habría aportado fondos a Covelia por más de 10 millones de pesos.

Operaciones similares a esta, en otros casos, se han usado para blanquear dinero no declarado que se tenía depositado en el exterior o para ocultar el origen de los fondos que inversores inyectan en la empresa.

Lo concreto es que el juez federal Ariel Lijo, tal como adelantó Clarín el domingo pasado, investiga por supuesto lavado de dinero a la obra social de los camioneros por operaciones con cheques vinculados a la mafia de los medicamentos.

El viernes, el juez federal Norberto Oyarbide allanó la Administración de Programas Especiales (APE) de las obras sociales que manejan hombres de confianza de Moyano. (...)".

A su vez, Moyano intenta domesticar a los intendentes bonaerenses: por Covelia y por el liderazgo del PJ, que estos le han negado.

Juan Pablo Morales escribió en el diario La Nación:

"Hugo Moyano está listo para pasar al ataque en el territorio más sensible para su futuro político: los municipios bonaerenses. En el último mes del año, el jefe de la CGT terminó de delinear la ejecución de su primer movimiento político de 2011: una áspera ofensiva, mano a mano en los distritos, contra los intendentes más poderosos de la Argentina.

El líder gremial enfrentará a sus adversarios internos del PJ provincial con un proyecto clave: la ley de paritarias municipales. La norma inquieta a los jefes comunales, especialmente del conurbano, que rechazan en público el proyecto y acusan a Moyano en reuniones reservadas de querer "condicionar" sus presupuestos para dinamitar el poder territorial y "adueñarse" del PJ bonaerense.

Moyano ya hizo explícito su próximo paso. "No puede ser que los intendentes les cercenen a los municipales la posibilidad de discutir un salario digno en paritarias", se quejó la semana pasada, mientras el Gobierno entraba en crisis por la usurpación en Villa Soldati. El camionero fue a Avellaneda el 10 de diciembre para respaldar expresamente a la Federación de Sindicatos Municipales. Reclamó que el Gobierno no permita un acto de "discriminación" y, entre alabanzasy aplausos, llamó a los municipales a "dar pelea".

Esa misma noche, el jefe del gremio, Rubén García, se declaró en "estado de alerta y movilización". Anunció entonces la embestida con apoyo de Moyano: "El año electoral nos encontrará en la calle para forzar el debate". Ayer, ante La Nacion, agregó una amenaza: "Hay compañeros que quieren tomar los municipios".

La disputa está instalada en la Legislatura. El diputado Jorge Mancini, mano derecha de Moyano, presentó un proyecto de paritarias a mediados de año. La semana pasada, la Cámara de Diputados provincial logró posponer su tratamiento. García lideró las quejas: "Los legisladores actúan como empleados del régimen feudal de los intendentes". El jefe de la CGT lo respaldó. Y anunció ante su mesa chica que no permitirá otro desaire político el año próximo.

"Queremos un tratamiento veloz en 2011. Estamos dispuestos a debatir, pero hay que responder a una deuda histórica", adelantó Mancini a La Nacion. El proyecto tiene un objetivo principal: obligar a los intendentes a negociar un sistema de aumentos sistemáticos a sus empleados. Y con un piso por encima del salario mínimo.

Desde los '90, los barones administran las relaciones laborales con un régimen desregulado. Aceptar paritarias significaría empezar a revisar el sistema. Y comprometer los presupuestos.

Los intendentes rechazan la idea. "Podemos discutir casi todo. Ahora, una ley de paritarias es muy difícil de aplicar", argumentó ante La Nacion Julio Pereyra, intendente kirchnerista de Florencio Varela y jefe de la Federación de Municipios. Dice que "no se puede igualar con una ley realidades distritales diversas".

La mayoría se resiste a ceder poder. Los caciques hoy tienen potestad absoluta para decidir cómo negociar. Ante La Nacion, cuatro importantes intendentes del conurbano, uno del Norte y tres del Sur, todos oficialistas, reconocieron que el problema es político. "Se llama Moyano", admiten."

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