EL TRÍO MOYANO-PIUMATO-HEBE

Cristina, y las 'presiones' extraordinarias para avanzar sobre la Justicia

El secretario general de la CGT, Hugo Moyano, tiene un claro objetivo antes de fin de año: las vacantes a camaristas del fuero laboral. Se libra allí una batalla política a partir de la decisión del Gobierno de promover los pliegos de un grupo de aspirantes, que tienen fuerte vinculación con el camionero y dos de sus principales allegados (su operador político Héctor Recalde y el jefe del gremio de los judiciales, Julio Piumato), y poco mérito... El caso más concreto es el de la jueza Diana Cañal, quien fracasó en varios concursos anteriores, pero esta vez, pese a que por la calificación que obtuvo en el examen quedó postergada al lugar número 12, lejos de cualquier terna, los miembros kirchneristas del Consejo y el Poder Ejecutivo le permitieron trepar súbitamente a puesto número 5.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- A principios de este mes, Cristina de Kirchner anunció la convocatoria a sesiones extraordinarias a través del decreto 1857, publicado en el Boletín Oficial. Las mismas inician mañana y terminan el próximo 30 de diciembre. Pero mientras todos esperaban escuchar sobre el debate presupuestario, el temario resultó limitado a una serie de acuerdos, la prórroga de una ley y la designación de funcionarios del Poder Judicial. Y he aquí este último tema que movilizó la correspondencia de varios dirigentes; plumas desacertadas, destinatarios incorrectos y remitentes (mal) intencionados.

Sucede que en la Comisión de Acuerdos hay a la firma de los senadores que la integran, los pliegos de 11 candidatos para cubrir vacantes a camarista del fuero laboral. Casi todos tienen fuerte vinculación con el líder de la central obrera, Hugo Moyano, con el diputado Héctor Recalde, abogado de la CGT, y con el jefe del gremio judicial, Julio Piumato. Y en el "ámbito académico", aunque suene llamativo, con Hebe de Bonafini y su Universidad que los K hicieron posible.
 
El fuero laboral es clave para las peleas cotidianas de Moyano, sobre todo las relacionadas con conflictos con otros gremios por el encuadramiento de trabajadores. Y la sensibilidad que provoca en el sindicalista la ocupación de estos puestos -que cubrirán más de un tercio de la composición de toda la Cámara- se vio en los resultados: en el camino que recorrió el concurso de selección hasta llegar al Congreso, quedaron afuera candidatos con altísimos puntajes pero baja relación con la CGT, y terminaron elegidos los que portan vínculos innegables con la organización gremial como es el caso de la esposa del abogado Héctor Recalde y el de Diana Cañal, a quien Moyano apoyó sin disimulo.

Los dos concursos en cuestión (Nº 157 y 201) del Consejo de la Magistratura tuvieron cambios abruptos e insólitos en la orden de mérito de los participantes, según consta en los expedientes oficiales. Las simpatías del líder de la CGT y su entorno se hizo evidente cuando en octubre de 2008, el propio Moyano y el líder de los judiciales, Julio Piumato, firmaron dos cartas recomendando a Diana Cañal, una jueza laboral de primera instancia y doctora en Derecho que había fracasado en varios concursos anteriores, que estaba 12 en el orden de mérito pero logró subir al séptimo lugar después de la entrevista personal con los consejeros. Adulada por la diputada kirchnerista Diana Conti, y bajo su recomendación escrita, Cañal entró en el último puesto de la lista de ternados que se envió al Poder Ejecutivo. Con la firma de la Presidente, su pliego llegó al senado.

"Me dirijo a Ustedes, en mi carácter de Secretario General de la Confederación General del Trabajo de la República Argentina, con el propósito de manifestar mi apoyo a la candidatura de la Dra. Diana Regina Cañal, para el cargo de Juez de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo", expresó Moyano al inicio de la carga que finalizó diciendo: "adhiero a la candidatura de la Dra. Cañal, para el  cargo en cuestión, considerando que honrará el mismo con sus conocimientos, con su ética, con su vocación de servicio y su compromiso con la Justicia al servicio de quienes más la necesitan".

Al día siguiente, Piumato escribió lo suyo: "sólo la Dra. Cañal responde a favor de los trabajadores".

Recibió además un particular apoyo también dirigido llamativamente al presidente del Consejo de la Magistratura en 2008, cuando no pueden enviarse allí avales mientras se estudia la conformación de ternas, de parte de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, de Hebe de Bonafini. Sucede que Cañal, según la misma carta "se desempeña como Profesora Titular" de la Carrera de Abogacía en dicha institución.

Diana Cañal "tuvo un ascenso meteórico en el concurso del Consejo de la Magistratura", afirmó el vocero consultado hace poco por el diario 'La Nacion'.

El radicalismo siempre tuvo reservas con el pliego de Cañal por el notable impulso que recibió en el concurso tras entrevistarse con la consejera ultrakirchnerista Diana Conti, tras lo cual mejoró sensiblemente su nota.

Por su parte, Cristina Solves, una magistrada sin vínculos visibles con el gremialismo, estaba en el tercer puesto pero terminó renunciando a su candidatura cuando entendió que no estaría entre los elegidos de Cristina. Debajo suyo estaba Beatriz Fontana, relacionada con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. Su nombre figura ahora en el pliego para la sala VII.

En el concurso 201, Carlos Pose, un juez del fuero laboral, figuró primero en todas las instancias: tenía el mejor puntaje sumando el examen y sus antecedentes y siguió liderando la grilla tras las impugnaciones. Estaba en ese puesto cuando el Consejo mandó las ternas a la Casa Rosada. Sin embargo, su nombre no quedó entre los propuestos por Cristina. Se sabe que Pose no tiene relación con los sindicatos. Lo mismo le pasó a Mario Zunetti quien ya había presentado quejas en el concurso anterior recibiendo el apoyo de 20 jueces. En esta oportunidad entró en la terna pero la Presidente no lo eligió entre sus favoritos como sí le sucedió a Graciela Marino que estaba fuera de juego hasta que en la entrevista logró escalar al octavo puesto. Desde ese lugar entró a los ternados y su nombre figura en los pliegos enviados al Senado. A ella también se le reconoce cercanía con Tomada.

Otros de los jueces que se están por designar son Graciela Craig, jueza de 1ra. instancia y esposa del diputado y asesor de la CGT, Héctor Recalde. También el doctor Enrique Arias Gubert, que gracias a Moyano hoy es el director de la carrera de Abogacía de la Universidad de las Madres de Plazo de Mayo.
 
La nómina continúa con Beatriz Ines Fontana, Víctor Hugo Pesino, Gloria Marina Pasten y Enrique Ricardo Brandolino, fueron calificados como impresentables por los abogados laboralistas.
 
Brandolino, que también es juez, responde directamente a Hugo Moyano. Junto con Recalde actuó como jurado en un concurso para elegir magistrados de 1ra. instancia en el que resultó seleccionada la esposa de Piumato, Analía Viganó, que se desempeñaba como secretaria de juzgado, junto a Cañal.

La Comisión de Acuerdos del Senado tiene ocho integrantes de la oposición y seis del oficialismo, más Carlos Menem, que empezó el año como opositor y terminó como un aliado tácito del kirchnerismo ante debates clave. 

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