AHORA, EL CLUB ALBARIÑOS

Tensión: Tomaron un predio en Villa Lugano

Avanza la mafia de los terrenos. Vecinos de Villa Lugano denunciaron la toma de otro predio: el club Albariño, cerca de Ciudad Oculta. Alrededor de 60 familias llegaron en camiones y ya asentaron sus carpas. Ya había otro asentamiento con casas de material.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) En pleno cruce entre los gobiernos Nacional y de la Ciudad de Buenos Aires por la toma ilegal del Parque Indoamericano, los vecinos de Villa Lugano denunciaron la llegada de más okupas en camiones a otro predio en el sur de la Ciudad, en el Club Albariño.

En rigor, esta sede deportiva ubicada en Avenida Argentina y Santander, ya estaba tomado desde 2007 y hay algunas casillas de material. Pero la novedad es que denuncian que desembarcaron en los terrenos más familias que no tardaron en instalarse en carpas.

Así lo confirmó esta mañana la ministra de Desarrollo Social porteña, María Eugenia Vidal, quien dijo que al gobierno de Mauricio Macri le preocupa la posibilidad de que la toma del Parque Indoamericano "vaya a desencadenar" una serie de hechos similares en otros puntos de la ciudad si no se resuelve el desalojo.

"En este momento hay una segunda toma de un predio cercano a Ciudad Oculta, un club de barrio, sobre la cancha de fútbol", puntualizó la funcionaria en declaraciones a radio La Red.

En diálogo con radio 10, uno de los ocupantes de ese predio, un albañil que se identificó como Hernán, calculó que la sede del club de Lugano fue ocupada por "entre 60 y 65 familias". Según puntualizó, son inquilinos que alquilan en Ciudad Oculta.

"Decidimos tener un espacio, nos habían prometido un predio que luego donaron para hacer un centro de ayuda a las mujeres", se quejó. El hombre rechazó las versiones que hablaron de una toma a los tiros. "En ningún momento hubo disparos, nadie se acercó a nosotros, ni desde el Gobierno de la Ciudad, ni nada", aseguró.

¿La pregunta es quién llevó los camiones al predio cargados de familia? Según pudo saber Urgente24 se trata de mafias organizadas que 'venden' a las familias necesitadas por la suma de entre $700 y $1000 un trozo de tierra en parques o terrenos fiscales, sin ningún tipo de escritura.

El Indoamericano

Ayer, al caer la tarde, en el Indoamericano una vez más se hizo presente la violencia. Fue cuando un grupo de vecinos de Villa Soldati enfrentó a cascotazos a los efectivos de la Prefectura Naval que custodian el perímetro del parque a la altura de la avenida Castañares, y fueron repelidos con gases lacrimógenos y balas de goma.

Los incidentes comenzaron al caer la tarde, cuando unas 100 personas, en su mayoría familias, pero encabezadas por un grupo de jóvenes, atacó con piedras a uniformados del grupo Albatros de la Prefectura Naval, y encendieron neumáticos. Los prefectos respondieron la agresión con gases lacrimógenos.

Cerca de las 20, finalizada una misa presidida por el arzopispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, en una capilla a metros de la avenida Escalada y Castañares, la violencia se incrementó: hubo corridas, volaron cascotes del tamaño de pelotas de fútbol y se arrojaron botellas desde los edificios.

Además, entre consignas contra el gobierno nacional, que se manifestó en contra de desalojar el predio, los habitantes de los monoblocks del barrio realizaron un ensordecedor cacerolazo en rechazo de la ocupación del Indoamericano y de la protección de las fuerzas de seguridad hacia los usurpadores.

La Gendarmería, que también custodia desde anteayer el espacio verde devenido campamento, llegó en apoyo de la Prefectura y, entre ambas fuerzas, se logró dispersar la protesta vecinal.

Los vecinos movilizados también cortaron la autopista Riccheri durante aproximadamente un par de horas, por lo que provocaron inconvenientes en el tránsito, pero luego liberaron el camino.

Por la noche, sólo algunas fogatas quedaban encendidas en cercanías de la avenida Castañares, y ya había retornado la calma al Indoamericano.

Los vecinos, no obstante, estaban en plena organización de una marcha para hoy, a las 19:00, hacia Plaza de Mayo, para mostrar su disconformidad con la actitud asumida por el gobierno nacional respecto del asentamiento en el parque.

El jueves y el viernes último, los vecinos enardecidos también habían avanzado sobre el parque Indoamericano para desalojar a los ocupantes que pagaron hasta $3000 por una parcela en el lugar, y como la Casa Rosada aún retaceaba colaboración al gobierno porteño para contener la situación, hubo serios incidentes en los que murió al menos una persona y muchas otras recibieron heridas de gravedad.

Con la movilización de unos 1200 efectivos de la Gendarmería y la Prefectura para controlar el parque, anteayer, pero sin desalojar a los ocupantes ilegales, durante buena parte de la víspera la tranquilidad había retornado al predio tras dos días de tensión y violencia.

Incluso, minutos antes de las 13, la jueza porteña Elena Liberatori, que el viernes había ordenado la provisión de baños químicos, postas sanitarias, agua, alimentación e iluminación en el Indoamericano, había recorrido el predio a pie y había observado también la zona desde un helicóptero de las fuerzas de seguridad.

"Está todo en calma. Todo normal", había dicho a la prensa la magistrada, luego de verificar que se cumplía con el cordón de seguridad y se proporcionaba la ayuda correspondiente. Horas después, la violencia regresaría a ese rincón del sur porteño.

Mientras tanto, los usurpadores del parque -que tiene una superficie de 130 hectáreas- eran censados por 250 trabajadores sociales del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

Liberatori señaló que con el censo se intentaba determinar la situación de vulnerabilidad que afecta a las personas que ocupan el predio y las condiciones de vida reinantes.

Al respecto, la ministra de Desarrollo Social porteña, María Eugenia Vidal, expresó que el relevamiento intenta establecer "quién se aprovechó de la situación" de ocupación y "quién no".

Diosnel Pérez, presidente de la junta electoral de la villa 20 y referente del Frente Darío Santillán, recordó que él y los otros representantes de los usurpadores fueron citados a una nueva mesa de trabajo con funcionarios de ambos gobiernos para hoy.

En ese sentido, la ministra Vidal consideró que, a partir de este segundo encuentro, comenzará la etapa para dar salida al conflicto, aunque advirtió que "no va a haber respuestas inmediatas" a los reclamos de las familias asentadas en el parque.

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