OKUPAS EN SOLDATI

Importar marginados, una estrategia K para ganar electores

Permitir el ingreso de bolivianos, paraguayos y peruanos desempleados, sin oportunidades en su país, para incorporarlos a la masa electoral clientelar es una práctica condenable del populismo demagógico gobernante.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La República Argentina tiene una tradición de inmigración, con suerte dispar. En cierto momento fue un proyecto de Domingo Sarmiento para promover a corto plazo una mejora de los recursos humanos en una sociedad con limitado acceso a la industrialización, a la espera que el sistema educativo rindiera resultados a mediano plazo.

En otro momento fue una necesidad de poblar el territorio. Y también hubo un momento cuando fue una cuestión humanitaria, luego del infierno bélico que azotó a Europa. Y la Argentina fue siempre receptiva a esas necesidades.

Pero desde hace algunos años el asunto se ha tergiversado. Los dirigentes políticos en el poder incorporan gente necesitada de países vecinos a los efectos de brindarles documentación que los habilite a participar de los comicios... a favor de quien les brinda ese derecho y una batería de asistencia social que pagan todos los contribuyentes.

El asunto no es nuevo y Urgente24 lo ha denunciado hasta con documentación fehaciente. El Frente para la Victoria abusa de esa tendencia para sumar electores en ciertos distritos electorales que no controla. Por ejemplo, en Ciudad de Buenos Aires, donde la permisividad fue alentada ya en días de Aníbal Ibarra necesitado de permanecer al frente del Ejecutivo, y para ello gozó del apoyo del Ejecutivo Nacional.

La frontera argentina 'porosa' es un problema importante al que nunca se ha prestado atención. Ni siquiera cuando, en los '90, ocurrieron 2 atentados terroristas perpetrados por gente que ingresó, y probablemente salió, en forma clandestina.

En parte, la Argentina perdió la ventaja de ingresar a territorio estadounidense sin visa por los abusos cometidos en el otorgamiento de documentación, existiendo una mafia en la Dirección Nacional de Migraciones que nunca fue investigada tal como el asunto ameritaba.

La 'porosidad' solamente fue un posible negocio de software y equipamiento provisto por Siemens y asociados, que nunca se concretó por diversos motivos. Y la 'porosidad' se ha profundizado por las especulaciones electorales del populismo demagogico que entiende en forma incorrecta de qué trata la cooperación, la solidaridad y la hermandad regional.

Porque por sobre todos esos conceptos se encuentran los intereses estratégicos de una Nación. Importar carenciados, indocumentados, desempleados y, básicamente, mano de obra no calificada, solamente agrava la pauperización de la sociedad argentina y no le incorpora nada a cambio de los muchos beneficios que otorga. Además, desnuda la ausencia de intereses estratégicos en el 'ladriprogresismo' gobernante.

Así, el Frente para la Victoria reinterpreta, a su conveniencia, el concepto 'discriminación', al límite de desnaturalizarlo, corromperlo, casi legitimarlo.

La práctica de permitir el arribo de bolivianos, paraguayos y peruanos sin filtro, y sin tener previsto dónde se los alojará ni qué se les exigirá como contrapartida, no expresa un espíritu amplio sino irresponsable para con el resto de la sociedad.

Es correcta la apreciación del jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, cerca de las graves consecuencias de la inmigración, en el contexto del desalojo ocurrido en Villa Soldati, con 2 muertos por armas de fuego (1 mujer boliviana y 1 hombre paraguayo).

"La Ciudad de Buenos Aires no puede resolver el problema de vivienda de los porteños y además de gente del exterior", continúo el funcionario. "Hace 7 años que el Gobierno Nacional tomó una decisión, que es la ley de la selva. Esto es lo mismo, es gente que toma el espacio público", disparó.

El Ejecutivo Nacional comete gravísimas irregularidades en la provisión de documentación a esos inmigrantes a menudo indocumentados para incorporarlos a su universo clientelar, y nada de eso contempla el irresponsable juez porteño Roberto Gallardo, quien ordenó asistir a las familias: "El juez Gallardo nos obliga a dar viviendas a personas que han usurpado y en muchos casos nosotros apelamos. Este juez se dedica a muchas cosas raras", cuestionó Rodríguez Larreta. Y Urgente24 comparte esa visión sobre Gallardo desde antes que Mauricio Macri llegara al Gobierno porteño.

Rodríguez Larreta manifestó que existen 2 órdenes judiciales que se contradicen en torno a esta problemática: "Hay una orden que dice que hay que liberar el espacio público, y hay otra orden del juez Gallardo que dice que a esta gente hay que atenderla, era gente que vivía enfrente".

Por otro lado, afirmó que en la zona en la que tuvo lugar el desalojo de 200 familias en el Parque Indoamericano habita "gente con necesidades", pero también "vivos y mafiosos". Y añadió: "No hay dudas de que también hay narcos".

Desde una línea similar, la titular de la Defensoría del Pueblo, Alicia Pierini, afirmó que "el 70% de las personas que viven en las villas son de países limítrofes" y ratificó que "no se le puede exigir a los porteños otorgar viviendas a todos los que vienen".

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