¿Y LAS FUERZAS DE SEGURIDAD?

Otra más de la guerra con Clarín: Cristina prohibió (con plagio) el rubro 59

No hay trata de personas sin alguna tolerancia o participación de las fuerzas de seguridad. Es un tema histórico y muchos políticos son tolerantes a que las fuerzas de seguridad participen del negocio del sexo: ese es el nudo de lo que intenta Cristina, quien podría asesorarse con Rudy Ulloa acerca de cómo funciona en Río Gallegos (¿o qué son las "casitas rojas", Presidenta?).

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El negocio de la trata de personas no existe sin una complicidad de fuerzas de seguridad y, a veces de gente del Poder Judicial: así es en la Argentina y en cualquier país del mundo.
 
En la Argentina se dice que muchos políticos han tolerado, durante años, que los policías, de las más diversas jurisdicciones, perciban ingresos no oficiales provenientes de la prostitución. Ese es el origen del auge de la trata de blancas.
 
En cuanto a la publicidad del sexo pago, que es lo que parece preocuparle a Cristina, ella llega varios años tarde al tema. 
 
Hoy día la mayor cantidad de publicidad de sexo tiene 2 capítulos y ninguno es en los diarios:

> por un lado, el soporte digital ya que es publicidad online, 

> por otra parte, los volantes que se distribuyen en la calle, cuelgan de las cabinas telefónicas y hasta las carapantallas de publicidad estática en vía pública.
 
Por lo tanto, lo del rubro 59 (que es la identificación en el diario Clarín de esos agrupados) es otro capítulo de la guerra de Cristina con el multimedios.
 
Y es una medida inútil a los efectos específicos de limitar la trata de blancas, en el supuesto (equivocado) que toda la oferta de sexo sea producto de la trata de blancas.
 
Cristina Fernández

La presidente Cristina Kirchner firmó un decreto que prohíbe avisos clasificados de oferta sexual, minutos antes de encabezar en la Casa Rosada el acto de promulgación de la ley que convirtió en delito federal la trata de personas.

La jefa de Estado afirmó que no podrán publicarse este tipo de avisos, que -según resaltó- "le dejan pingües ganancias a las empresas periodísticas".

"La oferta sexual en el rubro 59 es una profunda discriminación a la mujer como tal. Esta ley es un gigantesco paso contra la doble moral y la hipocresía", sostuvo la Presidente.

"Se trata de una de las tantas discriminaciones contra la mujer, tal vez sea la más humillante. Nosotros jamás vamos a condenar a ninguna mujer, porque en la mayoría de los casos, nadie elige la vida que tiene", puntualizó Cristina Kirchner.

De la ceremonia participaron varios ministros, entre ellos el de Justicia, Julio Alak, que tiene bajo su órbita a la Oficina de Rescate y Acompañamiento a personas damnificadas por este delito.

Al respecto, Cristina Kirchner afirmó que "el Ministerio de Justicia conjuntamente con el Consejo Nacional de la Mujer articulará una eficaz tarea en la lucha contra la trata".

No se conoce, si el decreto solo alcanza a los medios impresos o si por el contrario contempla las web, la TV y los teléfonos celulares.

En la Argentina, quien levantó la bandera del asunto -para sus propósitos políticos, claro está- fue el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. "En este país hay muchas cosas por discutir y resolver, entre otras el rubro 59, con el que Clarín gana un millón de pesos por mes", afirmó el jefe de Gabinete en declaraciones a radio Continental.

Y al respecto, agregó: "Sacan notas fenomenales de la trata de personas, pero publican 1 millón de pesos por mes en el rubro 59 donde motiva o pregona o hace la propaganda de la prostitución todos los días que se puede".

Plagio

La Coalición Cívica acusó de plagio a Cristina, tal como ocurrió con la asignación universal por hijo.

La diputada nacional Fernanda Gil Lozano (Coalición Cívica, Ciudad de Buenos Aires) afirmó: "Agradezco a la Presidenta que haya tomado nuestro proyecto para elaborar el decreto que prohíbe la oferta sexual en los diarios. Ciertamente hubiese sido mucho mejor que el oficialismo hubiera aprobado nuestra iniciativa que aguarda su tratamiento en el Congreso porque siempre es mejor que estas medidas tengan fuerza de ley".

Gil Lozano presentó hace más de 1 año un proyecto de Ley que contempla la prohibición de la oferta de sexo en medios de comunicación tanto gráficos como audiovisuales y de soporte digital.

"Es auspicioso que el gobierno comience de una vez a tomar acciones contra la trata de personas. El tema es que esas medidas deben ser también parte de una política pública diseñada seriamente. No se trata de prohibir sólo la oferta sexual cuando 500 mil personas desaparecen en este país en manos de redes de tratantes. Esperaba un anuncio que contemplara un programa federal en serio para asistir a las víctimas de trata y prevenir este aberrante negocio. Así planteado parece una acción electoralista. Hay que recordar que en la última visita a la Cámara de Diputados, Aníbal Fernández, trató de mentirosas a las organizaciones sociales y a mí por denunciar esta flagrante violación a los derechos humanos y exigir esa política pública global que sigue sin aparecer", dijo Gil Lozano.

Otro proyecto

En la Cámara de Diputados, Ariel Pasini (Frente para la Victoria-Buenos Aires), dió estado parlamentario a un proyecto de ley para eliminar los avisos del “rubro 59”

El legislador busca sancionar con multa de $ 50.000 hasta $ 250.000 y con la privación, por un mes, de todo tipo de pauta publicitaria oficial, a quienes realicen publicaciones de oferta sexual.

Las multas no serán canjeables por publicidad o espacios de propaganda oficial o de bien común o interés público, pública o privada, estatal o no estatal, ni por ninguna otra contraprestación en especie.

La iniciativa busca prevenir el delito de Trata de Personas con fines de explotación sexual, y la paulatina eliminación de las formas de discriminación por medio de la “objetivación” de las mujeres, a partir de la prohibición de los avisos clasificados que promuevan la oferta sexual.

Los gobiernos provinciales y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires actuarán como autoridades locales de aplicación ejerciendo el control y vigilancia sobre el cumplimiento de la presente ley y sus normas reglamentarias, con respecto a los medios gráficos cuya tirada esté dirigida principalmente a su jurisdicción, juzgando las presuntas infracciones, según reza en sus fundamentos el proyecto K, que hoy queda abstracto luego del decreto presidencial

En España el tema de la "prostitución impresa" en sus principales diarios está en el centro del debate. A tal punto es así que una comisión del Congreso investiga los montos que se mueven en publicidad de servicios de prostitución. Las primeras cifras son escalofriantes y demuestran que existe una verdadera y muy redituable "industria del sexo" de la que las empresas periodísticas no quieren despegarse.

Se sostiene que España es el único país de Europa en el que diarios como El País o El Mundo publican -a un costo de US$ 120 cada uno- alrededor de 600 o 700 clasificados de esta categoría cada día.

La cifra anual que se mueve alrededor de la venta de sexo en anuncios impresos llega, allí a los US$ 50 millones.

La situación en la Argentina

En nuestro país, distintas organizaciones de la sociedad civil contra la “Trata de Personas” vienen monitoreando los avisos del “Rubro 59”.

Así fue, que el año pasado el Programa “Esclavitud Cero” junto a la ONG La Alameda, realizó una denuncia conjunta sobre la existencia de 613 prostíbulos en la ciudad de Buenos Aires, detectados sólo sobre la base de los avisos publicados en los principales diarios nacionales (Clarín, La Nación, Ámbito Financiero, Crónica, El Argentino y la revista VIVA). La denuncia presentada ante el procurador de la Nación, Esteban Righi, arrojó como resultado 40 allanamientos, que denotan con claridad meridiana la ostensible vinculación entre las publicaciones sexuales y la comisión de ilícitos sancionados penalmente.

Por su parte, el Foro de Periodismo Argentino (FoPeA) expidió un comunicado el 5 de julio de 2010, en el que dejó sentado su “preocupación por la persistente publicación en diferentes medios gráficos nacionales y regionales, de publicaciones que promueven la prostitución y la trata de personas en sus diferentes formas”.

En este sentido, Fopea observa como, cuanto menos, contradictoria la conducta de medios de comunicación que, en su definición editorial y su construcción noticiosa, colaboran con la denuncia de estas formas modernas de sometimiento pero, al mismo tiempo, favorecen desde sus páginas publicitarias, la expansión del negocio de la prostitución y la trata de personas publicando avisos clasificados de proxenetismo y explotación sexual o ligados a evidentes fines de reclutar a menores o personas socialmente vulnerables.

Un dato adicional es la creciente naturalización de estos avisos entre las ofertas comerciales de automotores, viviendas, electrodomésticos y búsqueda de personal, como si fueran parte de una oferta lícita.

En razón de estas observaciones, Fopea realizó un llamado de atención a la opinión pública en general y a las empresas periodísticas en particular -en especial a los medios gráficos, en los cuales "este tipo de anuncios adquiere mayor preeminencia- solicitándoles que revisen sus criterios de publicación de avisos, a fin de no ser cómplices de un delito aberrante.”

A su vez, el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) realizó un informe técnico elevado a la Procuración General de la Nación mediante el que solicita la investigación de estos anuncios. El Organismo luego de un relevamiento realizado sobre diferentes diarios; investigó los mismos, con el propósito de develar “si promueven el negocio de la trata, si promueven o facilitan la corrupción de menores y si constituye un caso de violencia mediática contra las mujeres”

Entre los principales diarios que se editan en la ciudad de Buenos Aires, aún tienen este tipo de clasificados, Clarín, La Nación, Ámbito, Crónica, Diario Popular y El Argentino, entre otros. La amplia mayoría de los diarios provinciales también. Para dar un ejemplo tan sólo el fin de semana, los dos principales diarios impresos de Mendoza, Uno y Los Andes ofrecen -sumados- más de 640 avisos de prostitución bajo la oferta de "saunas" (en el Uno) y "servicios diversos", "salud" , "esparcimiento" y "saunas" (en Los Andes).

Para publicar un aviso en Los Andes hay que tener $ 40 en el bolsillo. Eso aumenta si lo que se quiere es explicar de qué se trata el "servicio" en más de 15 palabras. Si el aviso lo ponés en domingo, otros tres días hábilen resultarán gratis. El "centenario matutino", sin embargo, toma sus recaudos: quien pone el aviso debe dejar en la oficina comercial fotocopia de un impuesto y del documento de identidad propio.

Las voces polémicas son muchas. Están quienes dicen que si no publicitan los servicios sexuales en los diarios, las prostitutas se lanzarán a las calles a ejercerlo. Pero también han surgido en el Viejo Continente quienes dan cuenta que se publican sin demasiado trámite anuncios que podrían ser la punta de un iceberg de redes de trata de personas, de explotación de menores de edad o simplemente de -como se le llama en este siglo- de "esclavas" de este tiempo.

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