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Hackers atacan a Mastercard y Australia defiende a Assange

El Gobierno de Australia ha salido en defensa del fundador de Wikileaks, Julian Assange. El canciller Kevin Rudd ha culpado al Gobierno de USA por haber perdido esos documentos. En tanto, fue duro el ataque hacker a la web de Mastercard por dar de baja la cuenta de Wikileaksw.

"El señor Assange no es responsable de la publicación no autorizada de 250.000 documentos de la red de comunicaciones diplomáticas de USA", ha declarado el canciller australiano Kevin Rudd en una entrevista con la agencia Reuters. 

 
"Son los americanos los responsables de eso", sostiene el ministro. "La culpa principal y, por tanto, la responsabilidad legal es de los responsables de la fuga inicial no autorizada". 
 
Rudd señala, por tanto, al soldado Bradley Manning, detenido en una base militar estadounidense como autor del robo de la documentación, gracias a su acceso a las redes diplomáticas estadounidenses.
 
Rudd, además, se pregunta sobre la seguridad de las comunicaciones diplomáticas estadounidenses. "Creo que hay preguntas que hacerse sobre la suficiencia de sus sistemas de seguridad y sobre el nivel de acceso que ha tenido ese material durante un largo periodo de tiempo". 
 
Rudd aparece mencionado en algunos de esos cables, descrito por la diplomacia estadounidense como un "obseso del control" ("control freak").
 
Tras entregarse en una comisaría de Londres, Assange no recibió el beneficio de la libertad bajo fianza y estará bajo custodia hasta su próxima cita judicial, el 14/12. 
Suecia, donde él fue acusado de 4 delitos sexuales por mantener sexo con 2 mujeres pero sin profilácticos, tendrá que solicitar a Reino Unido la extradición de Assange para poder juzgarle. Assange, de 39 años, rechaza los cargos.
 
Rudd ha declarado que Australia brindará a Assange ayuda consular mientras se encuentre detenido en Londres y ha expresado su preocupación por las amenazas de muerte recibidas por el fundador de Wikileaks.
 
Mastercard
 
Un grupo de hackers han bloqueado la página de Mastercard. Ellos son conocidos como Operación Payback o bien AnonOps pero antes se les conoció como Anonymous. 
 
 
Los piratas informáticos atacaron la web de Mastercard y la del banco suizo Postfinance, en represalia por el cierre de los medios de pago a Wikileaks, según varias fuentes citadas por France Presse. 
 
Los piratas, agrupados bajo el nombre de AnonOps y que dicen luchar contra la censura y los derechos de autor, han lanzado la Operación Payback (venganza), según indican en su página web. 
 
"La primera guerra informática ya ha empezado. El campo de batalla es Wikileaks". Ya han anunciado que el siguiente objetivo puede ser la red social Twitter, por censurar los términos #wikileaks, #assange y #cablegate.
 
Volviendo a Mastercard, decidió el lunes 06/12 bloquear la posibilidad de enviar donaciones a la web Wikileaks, aduciendo que se trata de una organización que comete actividades delictivas. 
 
En tanto la web Postfinance-.ch, filial de los servicios financieros de Poste, de Suiza, cerró la cuenta del fundador de Wikileaks, Julian Assange.
 
Desde el lunes por la tarde, Postfinance.ch sufrió ataques de denegación de servicio (DDOS) para sobrecargarlo y dejarlo inservible, según ha indicado una fuente de la institución financiera a AFP. 
 
"Tras el cierre de la cuenta (de Julian Assange), los grupos han lanzado la operación Payback para bloquear Postfinance, simulando cientos de miles de conexiones para sobrecargarlo", precisó la fuente.
 
"Mastercard está tratando de asegurarse que WikiLeaks no pueda aceptar ningún producto nuestro", había anunciado un vocero de la companía mundial de tarjeta de crédito.
 
La negativa de Mastercard surgió en respuesta al pedido desesperado por parte de Julian Assange a sus patrocinantes para que "sigan sosteniéndolos", luego de que el banco suizo diera de baja su cuenta y la cuenta de PayPal que utilizaba el grupo fuera restringida por tiempo indeterminado.
 
DDoS: Efectivos, anónimos y vengativos
 
Los ataques DDoS (Distributed Denial of Service por sus siglas en inglés) son una forma relativamente sencilla y efectiva de tumbar una web. Las acciones se pueden realizar de forma voluntaria siguiendo las instrucciones dadas para iniciar el ataque a una hora señalada en una convocatoria mediante foros en la Red, o utilizando redes de ordenadores previamente infectados por virus (botnet) de forma que los usuarios ni siquiera son conscientes de que participan.
 
Anonymous es el grupo que ha protagonizado los ataques más famosos. No tiene ningún líder, se organizan y deciden sus acciones en foros como 4chan, y aunque se nutren de jóvenes y adolescentes, mayoritariamente en Estados Unidos, sus campañas son respaldadas por internautas de todas las edades y de muchos países.
 
Saltaron a la fama con su asalto a la Iglesia de Cienciología. Pero han protagonizado otras sonadas campañas contra el Gobierno australiano en protesta por la intención de poner filtros en Internet a la pornografía, o la más reciente Operación Payback, contra sociedades de gestión de derechos, discográficas y estudios a los que acusan de intentar sabotear los sitios de descargas como el sueco The Pirate Bay. No siempre están escondidos en la web. En enero de 2008, cuando Cienciología intentó retirar de Internet un vídeo falso de Tom Cruise, se dejaron ver en manifestaciones callejeras tapados con caretas del protagonista del cómic V de Vendetta para denunciar a la censura.
 
El experto Luis Corrons, de Panda Labs, señala la dificultad de oponerse a estos ataques, ya que pocos servidores son capaces de aguantar simultáneamente un número masivo de peticiones como los 300 millones que recibió la web de la SGAE en los tres días que duró la arremetida. Corrons asegura que combatirlos puede ser a veces más caro que sufrirlo por los honorarios que cobran las empresas de seguridad que, por ejemplo, desvían el tráfico hacia otros servidores y que cobran en función del número de intervenciones.
 
Los ataques DDoS no siempre tienen un trasunto ideológico. Cada vez más responden a puras extorsiones, como corrobora Corrons. "Se están trasladando a Internet los mismos esquemas que empleaba la mafia en el mundo físico. Te ofrecen protección y, si no aceptas, te derriban la web".
 
Los Estados y otras organizaciones oficiales no sólo son víctimas. También se sirven de estos ataques para sus objetivos, como el que tumbó las páginas del Gobierno de Estonia y que fue atribuido a las autoridades rusas.

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